ZZ...“allá afuera, la ciudad, tiene afilados colmillos”...ZZ... NO a la Reforma NO a la Reforma...ZZ

2007/10/05

TAN FEO COMO

TAN FEO COMO…
Cynthia Iurinic
Tan feo como si te hubieran incrustado un mazo de acero entre los dientes.


O como si te hubieran dado de martillazos en las costillas.

O como si los mazasos hubieran ido a parar a las sienes.

Tan feo como si te cayeras por un edificio y se te desplomara encima el ascensor o (eso fue muy ficticio).

Alguien se me robó una palabra.

Desapareció.

Ni siquiera está colgando de la punta de la lengua ni nada.
No es lo mismo decir colgando que decir pegoteada.


O decir como cayendo o apenas sujeta.

O decir aferrada, adherida, manoseada. Hum.. te imaginas a un par de palabras manoseando mi lengua? Es frase interesante, jaja o_O O guiñando o sugiriendo.

O inventando. Pum! A veces uno tiene que rematar ese peso. Misteriosa o silenciosamente. Y deshacerse de la palabra que está ahí, exactamente a la espera de ser dicha.

Es como si ya hubiese sido pensada pero se queda ahí haciendo tiempo para hacer una entrada triunfal.

O desea una entrada triunfal y hace presión inconsciente, parada donde está, con las rodillas juntas, un poco flexionadas, los pulgares apretados junto a los demás dedos, pronunciando en voz baja "entrada triunfal.. entrada triunfal".

Entonces ahí el peso se hace presente, uno nota que tiene algo que decir y desea deshacerse de ese peso de inmediato. "Che, tengo unas ganas de escribir pero no se qué".

Por ej ahora el sonido es como cotorrera. RE-RA. Así, como deshaciéndose de la erre. Tedijequenuncaibaaacabarse (y ahí uno pretende deshacerse de las ganas de tener razón y de yo te lo dije).
Y qué. Te dije que iba a escribir algo pero no sabía exactamente que. Pum! Mazaso horizontal que encaja de lleno a una letra y la deja aplastada contra la pared. Pum! Caen como moscas muertas. Hay como un sonido misterioso de jijiji que no sé qué significa.
Recién estaba echada en la cama y me dio la sensación de que de la pared podría abrirse una puerta luminosa, que iba a salir un pie como una sombra (en ocasiones conocido como el misterioso caso de la sombra que salía de una puerta-luz) y decía algo así como "permisoooo" y desaparecía. Y de tanto en tanto la puerta se abría y se cerraba y salían todo tipo de figuras. No, aún no se van las ganas de decir "permisooo" de nuevo y de deshacerse de todas esas O.


Y yo me reía y decía "Ah bueno, tómense todo el tiempo que quieran y usen mi casa como puerta de paso". Pero no, no se iban.

La ocupaban así nomás.